Síntomas de termostato averiado
El termostato regula la temperatura del motor abriendo o cerrando el paso de refrigerante al radiador. Si falla, el motor puede no llegar a su temperatura óptima (abierto permanentemente) o sobrecalentarse (cerrado permanentemente). Ambos extremos son problemáticos.
Causas más comunes
- Termostato bloqueado abierto: el motor nunca calienta bien; mayor consumo, desgaste y calefacción débil
- Termostato bloqueado cerrado: el refrigerante no circula al radiador; el motor se sobrecalienta rápidamente
- Termostato con apertura incorrecta: abre a temperatura diferente a la especificada; el motor oscila fuera del rango óptimo
Cómo diagnosticarlo tú mismo
- Observa el indicador de temperatura del motor: si tarda más de 10 minutos en llegar a la mitad o nunca llega, el termostato está abierto
- Comprueba si la calefacción no calienta bien aunque el coche lleve mucho tiempo rodando: síntoma claro de termostato abierto
- Con el motor frío, toca el tubo que va del motor al radiador: debe estar frío hasta que el motor alcanza temperatura; si está caliente desde el arranque, el termostato está abierto permanentemente
- Si el motor se sobrecalienta rápidamente: termostato cerrado (más urgente, puede dañar el motor)
¿Cuándo ir al taller?
- El motor nunca llega a temperatura de funcionamiento óptima
- La calefacción es siempre débil aunque el motor lleve tiempo en marcha
- El indicador de temperatura sube demasiado rápido (termostato cerrado: para el motor)
- El consumo de combustible ha aumentado sin explicación