Calefacción que no calienta
La calefacción del coche no es independiente: usa el calor del agua refrigerante del motor. Si no calienta, o calienta solo un poco, hay que buscar el problema entre el sistema de refrigeración, el calderín de calefacción, o el termostato.
Causas más comunes
- Termostato del motor abierto permanentemente: el motor nunca llega a temperatura de trabajo; el indicador de temperatura permanece bajo y el habitáculo no calienta
- Nivel de líquido refrigerante bajo: si hay aire en el circuito, el calderín de calefacción queda sin líquido caliente
- Calderín de calefacción obstruido: el pequeño radiador del habitáculo se calcifica por dentro y no transmite calor
- Válvula de calefacción averiada (en algunos modelos): controla el flujo de refrigerante al calderín; si se atasca cerrada, no llega calor
- Bomba de agua débil: no circula el refrigerante con suficiente caudal para llegar caliente al calderín
Cómo diagnosticarlo tú mismo
- Observa el indicador de temperatura del motor: si no llega a la mitad aunque el motor lleve 15 minutos en marcha, el termostato está abierto
- Comprueba el nivel de refrigerante: si está bajo, añade y purga el aire del sistema
- Con el motor caliente, toca los dos latiguillos que entran al calderín bajo el salpicadero: deberían estar calientes; si uno está frío, el flujo está cortado
- Abre el tapón del radiador SOLO con el motor FRÍO: si ves burbujas al arrancar, hay problema de junta
- En coches con climatizador digital: a veces el sensor de temperatura interior falla y el sistema cree que ya calienta
¿Cuándo ir al taller?
- El termómetro del motor nunca llega a la mitad (termostato bloqueado abierto)
- Hay pérdida de refrigerante sin ver fugas externas (posible junta de culata)
- La calefacción calentaba bien antes y ha dejado de hacerlo progresivamente
- El motor tarda más de lo normal en calentarse en invierno