Freno blando o esponjoso: por qué ocurre
Si al pisar el freno el pedal baja hasta casi el suelo con poca o ninguna respuesta, tienes un fallo grave en el sistema hidráulico de frenos. Esta es una de las pocas averías que requieren parar el coche de inmediato y no moverlo hasta revisarlo.
Causas más comunes
- Aire en el circuito hidráulico: el líquido de frenos es incompresible, pero el aire sí; una burbuja hace que el pedal sea esponjoso
- Fuga de líquido de frenos: por latiguillos agrietados, racores sueltos o una pinza con fuga interna
- Bomba de frenos (servofreno) averiada: no genera suficiente presión; el pedal va muy duro o muy blando dependiendo del fallo
- Pastillas o discos completamente consumidos: en casos extremos el émbolo de la pinza puede salirse
- Líquido de frenos en mal estado o hervido: el líquido absorbe humedad con el tiempo y puede vaporizarse con el calor (freno blando tras frenadas intensas)
Cómo diagnosticarlo tú mismo
- Revisa el nivel del líquido de frenos en el depósito bajo el capó: si está bajo hay fuga
- Inspecciona visualmente las ruedas y el suelo buscando manchas de líquido (transparente o amarillento)
- Comprueba los latiguillos de freno buscando grietas, abultamientos o humedad
- Si el pedal mejora bombeándolo varias veces, hay aire en el circuito
- En ningún caso hagas pruebas de frenada a alta velocidad para diagnosticarlo
¿Cuándo ir al taller?
- Siempre: este problema requiere revisión INMEDIATA
- El pedal llega al fondo sin frenar el coche efectivamente
- Hay pérdida visible de líquido de frenos
- Escuchas un sonido de succión al pisar el freno