Cuándo cambiar los amortiguadores
Los amortiguadores se degradan tan lentamente que muchos conductores no notan el cambio. Sin embargo, unos amortiguadores agotados pueden aumentar la distancia de frenada hasta un 20% y comprometer seriamente el control del vehículo.
Causas más comunes
- Desgaste natural por uso: el fluido interno pierde viscosidad y los amortiguadores pierden efectividad gradualmente
- Fugas de aceite del amortiguador: se ve como una mancha húmeda en el exterior del cilindro
- Copéla (rodamiento superior) desgastada: produce ruidos al girar el volante y al pasar irregularidades
- Golpes fuertes contra bordillos o baches profundos: pueden dañar el amortiguador de inmediato
Cómo diagnosticarlo tú mismo
- Haz la prueba del rebote: empuja con fuerza hacia abajo en cada esquina y suelta; si rebota más de una vez, los amortiguadores están agotados
- Mira visualmente el cuerpo del amortiguador: si hay líquido pegajoso en el exterior, tiene una fuga
- Conduce por una carretera con baches y nota si la carrocería oscila más de lo normal tras cada irregularidad
- En frenadas de emergencia (en zona segura): el morro debe bajar pero recuperar la posición rápido; si sigue oscilando, están agotados
- Revisa el desgaste de los neumáticos: un patrón irregular o en parches indica que el amortiguador no mantiene el neumático en contacto constante con el suelo
¿Cuándo ir al taller?
- El vehículo lleva más de 80.000-100.000 km con los amortiguadores originales
- Notas que el coche balancea más en curvas o frenadas
- Hay fugas visibles de aceite en el amortiguador
- El desgaste de neumáticos es irregular o en parches